Este trabajo intenta reflexionar acerca del modo en que los cuerpos efectúan su inscripción en el dispositivo archivístico y de qué manera el corpus del archivo los aloja. A su vez, y de manera indisociable, pensar qué tipo de agenciamientos operan las memorias en los cuerpos, en las ausencias que estos configuran dentro y fuera del archivo, y de qué manera estas insisten a partir de sus rastros, de sus huellas.
La definición de los objetos siempre ha sido problemática, muchas veces presenta bordes indiscernibles. En este tiempo, donde pareciera que todo es archivo y donde la voluntad, tal vez, se orienta más a la acumulación que a la conservación, un tiempo que, paradójicamente, se erige en la evanescencia, la pregunta por la condición y el lugar de los objetos en el archivo, por el carácter de su existencia y conservación, se complejiza aún más.